No sé cómo le suceda a las demás personas, pero en mi caso particular llega un día en el cual te despiertas con la sensación de que no puedes seguir intentando o peor aún, esperando algo que en el fondo, por mucho que quisieras convencerte a ti misma, no sucedería. Hay una línea que no se debe cruzar, en la cual estás tú primero, tu dignidad; y cuando caes en cuenta de ello sabes que todo esfuerzo ya no vale la pena. 

Hace unos días leí una frase que decía: “Podemos pedir al universo todas las señales que queramos, pero en últimas, veremos lo que queremos ver cuando estemos listos para verlo”. Y en el fondo fue verdad, por muchas pequeñas y grandes señales, directas e indirectas que se mostrasen, a veces queremos extender las cosas más allá de su verdadero tiempo. Pero lo importante es darnos cuenta de nuestro error, más vale tarde que nunca, y evitar entrar en la línea de la desesperación. El momento en que estás listo(a) para ver las cosas con objetividad es el que cuenta, ya no hay más tiempo para arrepentimientos, ni mucho menos para volver atrás.

No sé cómo le suceda a las demás personas, pero en mi caso particular llega un día en el cual te despiertas con la sensación de que no puedes seguir intentando o peor aún, esperando algo que en el fondo, por mucho que quisieras convencerte a ti misma, no sucedería. Hay una línea que no se debe cruzar, en la cual estás tú primero, tu dignidad; y cuando caes en cuenta de ello sabes que todo esfuerzo ya no vale la pena.

Hace unos días leí una frase que decía: “Podemos pedir al universo todas las señales que queramos, pero en últimas, veremos lo que queremos ver cuando estemos listos para verlo”. Y en el fondo fue verdad, por muchas pequeñas y grandes señales, directas e indirectas que se mostrasen, a veces queremos extender las cosas más allá de su verdadero tiempo. Pero lo importante es darnos cuenta de nuestro error, más vale tarde que nunca, y evitar entrar en la línea de la desesperación. El momento en que estás listo(a) para ver las cosas con objetividad es el que cuenta, ya no hay más tiempo para arrepentimientos, ni mucho menos para volver atrás.

"Confidence is being able to say “Fuck you, I’m the shit” without opening your mouth, say it with your walk, with your smile, say it with your entire being."
- Tati-Ana Mercedes

(Source: unpardeojitosnegros, via derivewanderlust)